Busquedas relacionadas: bastones ortopedicos y de paseo

Apoyo correcto sobre un bastón

Bastones: ¿estás utilizando el tuyo correctamente?

En INDESmed venimos notando hace tiempo que muchos usuarios de bastón lo sujetan de una forma un tanto peculiar, que, aunque a algunos les resulte cómoda, en realidad en algún momento deja de serlo y además puede ser perjudicial para la salud. Si te preguntas si tú eres una de esas personas, sigue leyendo.

La empuñadura del bastón siempre tiene que dejar atrás la estructura vertical: si el bastón fuera un pájaro, el mango sería el pico. ¿Alguna vez has visto un pájaro con el pico en la espalda? Nosotros tampoco.

Es curioso que el uso incorrecto del bastón esté tan extendido; a nosotros nos llama la atención, ya que no sólo diseñamos bastones, sino que nos preocupa la seguridad de nuestros usuarios y ésta es nuestra máxima a la hora de crear nuevos productos. Apoyarse en un bastón sujetándolo del revés, con la estructura vertical hacia delante, produce un efecto totalmente contrario al que INDESmed aspira, que es la correcta posición de la muñeca.

El mango del bastón INDESmed está especialmente diseñado para evitar tendinitis, dolores y durezas en las manos. Todo esto se consigue, entre otras cosas, aplicando la ergonomía, esa gran amiga de la que ya os hemos hablado en otras ocasiones.

¿Qué podemos esperar si nos apoyamos mal en nuestro bastón?

Primero, incomodidad: la forma de un bastón está diseñada de forma exactamente opuesta a la que implica un mal uso. De modo que es bastante difícil que sea cómodo; es como ponerse los zapatos del revés. Se puede andar… pero no tan bien como con los zapatos bien puestos.

Segundo, lesiones. Evidentemente, utilizar un bastón forzando la posición de la muñeca puede producir dolores e incluso tendinitis. A la larga, esto podría tener consecuencias más graves.

Recuerda: tu bastón es una herramienta para hacerte la vida más fácil. Así que, si sientes incomodidad o dolores al utilizarlo, algo puede estar fallando. Si todavía tienes dudas, consulta a tu médico o fisioterapeuta.



¡Comparte!