La mayoría de los usuarios de muletas las utiliza con una altura ajustada incorrecta de forma inconsciente. Este error no solo resulta incómodo en el día a día, sino que además es el origen directo de dolores de espalda, sobrecarga en los hombros y una fatiga innecesaria que dificulta la recuperación. A continuación, te mostramos una guía rápida y sencilla de solo tres pasos para que puedas adaptar tu muleta a tu medida exacta y volver a caminar con total seguridad.

Paso 1: Mide la distancia de la muñeca al suelo. Colócate de pie, con el brazo relajado, extendido hacia abajo y manteniendo una postura natural.
Paso 2:Mide la distancia de la muñeca al pliegue del codo. Esta medida es fundamental para situar la abrazadera a la altura correcta, asegurando que el antebrazo esté bien sujeto sin limitar el movimiento del codo.
Paso 3: Suma ambas medidas. El resultado te indicará la talla de muleta que mejor se adapta a tu altura y a la posición natural de tu brazo.
Lograr estas medidas exactas solo es posible cuando el dispositivo permite un ajuste sin las limitaciones de los puntos fijos. Si la regulación es por "clics", lo más probable es que acabes forzando la postura para adaptarte a la muleta.
A continuación te mostramos los beneficios inmediatos que ofrece un sistema de regulación milimétrica:
• Ajuste a medida, no aproximado: Los agujeros estándar (cada 2 cm) suelen dejar la muleta demasiado alta o baja. La regulación milimétrica permite deslizar los elementos hasta la posición exacta, garantizando una postura natural y sin encorvamientos.
• Protección articular: Un ajuste impreciso sobrecarga las lumbares o tensa el hombro. La libertad de configuración de este diseño asegura el ángulo ideal del codo, previniendo lesiones en muñecas y manguito rotador.
• Silencio y estabilidad: A diferencia de los sistemas con holguras que generan el molesto "clac-clac", el mecanismo de fijación de Indesmed abraza el tubo firmemente. Esto elimina ruidos y proporciona un apoyo sólido y seguro.
Un proceso de recuperación no termina al soltar las muletas; lo que hagas durante la rehabilitación determina cómo se sentirá tu cuerpo en el futuro. El sistema de "clics" tradicional genera un balanceo o "juego" que obliga al cerebro a adoptar una marcha defensiva (rígida y tensa), creando vicios posturales difíciles de corregir.
La fijación milimétrica elimina estos movimientos, ofreciendo beneficios vitales a largo plazo:
- Memoria muscular sana: Al caminar sin oscilaciones ni ruidos, el cuerpo mantiene un patrón de marcha natural. Esto evita que el cerebro "aprenda" a caminar de forma asimétrica, facilitando una transición más rápida a la marcha autónoma.
- Prevención de secuelas: Una muleta inestable provoca compensaciones en la cadera o el cuello. Un ajuste sólido evita que estas tensiones se conviertan en contracturas crónicas o dolores de espalda meses después de la lesión.
- Confianza en la carga: La integridad del tubo (sin perforaciones) permite un apoyo firme y decidido. Esta seguridad acelera la regeneración de los tejidos al recibir estímulos de carga estables y equilibrados.
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