Los errores más comunes al usar muletas durante la recuperación

Utilizar unas muletas puede parecer sencillo, pero una mala técnica puede dificultar la recuperación e incluso provocar nuevas molestias. Desde una altura incorrecta hasta una forma inadecuada de caminar, pueden traducirse en dolor, fatiga o una recuperación más lenta. En este artículo repasamos los fallos más frecuentes y cómo evitarlos para que las muletas sean un verdadero apoyo durante el proceso de rehabilitación.

Los errores más comunes al usar muletas durante la recuperación

Ajusta correctamente las muletas desde el primer día

Una de las causas más habituales de dolor durante la rehabilitación es utilizar unas muletas mal reguladas. Si quedan demasiado altas, los hombros permanecen elevados y aumenta la tensión cervical. Si, por el contrario, son demasiado bajas, el cuerpo se inclina hacia delante y la zona lumbar soporta una carga innecesaria.

También es importante evitar apoyar el peso sobre las axilas. El esfuerzo debe recaer sobre las manos, manteniendo una ligera flexión de los codos para conseguir una postura más estable y reducir el riesgo de lesiones nerviosas.

Además del ajuste, el peso de la propia muleta también influye. Durante una recuperación se realizan miles de apoyos diarios, por lo que utilizar modelos ligeros y ergonómicos puede ayudar a disminuir la fatiga y mejorar el confort durante la marcha.

Caminar con muletas también tiene su técnica

Otro error frecuente es intentar utilizar una sola muleta antes de tiempo. El momento adecuado dependerá siempre del tipo de lesión y de las indicaciones del profesional sanitario. Adelantar esta transición puede provocar una sobrecarga de la extremidad lesionada y retrasar la recuperación.

También conviene evitar dar pasos demasiado largos. Lo recomendable es mantener un ritmo natural y estable, favoreciendo un patrón de marcha equilibrado.

Por último, muchas personas caminan mirando constantemente al suelo. Aunque resulte tentador, esta postura altera el equilibrio y aumenta el riesgo de caídas. Mantener la vista al frente ayuda a caminar con mayor seguridad.

No descuides el mantenimiento de las muletas

Las muletas también necesitan un mantenimiento básico. Los tacos de goma son el elemento que proporciona adherencia al suelo y, con el uso, terminan desgastándose. Si presentan grietas, están lisos o pierden estabilidad, es recomendable sustituirlos para evitar resbalones.

Una revisión periódica del estado de las empuñaduras, los sistemas de regulación y los apoyos también contribuye a que las muletas ofrezcan la máxima seguridad durante toda la rehabilitación.

En definitiva, una buena técnica, unas muletas correctamente ajustadas y un equipo adaptado a las necesidades del usuario pueden marcar una diferencia importante en la comodidad y en la evolución de la recuperación.

FAQs
1. ¿Cuál es la forma correcta de caminar con muletas?
Camina con pasos cortos y apoya las muletas siguiendo las indicaciones de tu médico o fisioterapeuta para mantener el equilibrio y evitar sobrecargas.

2. ¿Cómo saber si las muletas están bien ajustadas?
Las empuñaduras deben quedar a la altura de las muñecas y los codos ligeramente flexionados para garantizar una postura cómoda y segura.

info@indesmed.com