El ajuste correcto en el hogar se adapta perfectamente a la evolución de la recuperación, especialmente cuando disminuye la inflamación inicial. Para colocarla, se debe introducir el pie asegurando que el talón asiente por completo en la base posterior. A continuación, se regulan los extensores patentados para ajustar la longitud y anchura del chasis a la fisionomía del usuario. Finalmente, se cierran las bandas de velcro de manera firme pero gradual, logrando el máximo confort, una inmovilización segura y una estabilidad óptima en una sola bota ortopédica.